Por qué la simplicidad funciona
Construir un hábito de escritura consistente tiene menos que ver con ejercicios complejos y más con aparecer consistentemente. La Práctica básica elimina cada excusa—no puedes decir que no sabes sobre qué escribir cuando puedes escribir cualquier cosa.
Muchos escritores profesionales confían en este enfoque. Lo hacen a primera hora de la mañana o a última hora de la noche. Con el tiempo, esos minutos se acumulan y el hábito se vuelve automático.
Solo tú y la página
Elige tu duración e inicia el temporizador. Aparece una página en blanco, y tu único trabajo es escribir hasta que el temporizador se detenga. No aparecerán indicaciones, no habrá restricciones—solo tú y las palabras.
Escribe lo que se te ocurra. No tiene que ser bueno, coherente o tener sentido. El objetivo es simplemente mantener tus dedos en movimiento.
Cuando termine el temporizador, puedes guardar tu trabajo o descartarlo. Lo que importa no es el resultado—es aparecer y poner palabras.












